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“Lunes 8 de febrero de
2010 a las 9:15 ¡Aaaaaa – M! : Palmadita en la cabeza y bostezo;
enchufe con el mundo: Botón de “On”, !push¡; Sistema operativo:
“Linux”, ¡enter!, espera, espera; usuario: “ta-ta-ta”,
contraseña: ta-ta-ra-ta-ta – sonidito de entrada a Linux Mint –
, espera; Menu, ¡click!; Internet, ¡click!; Navegador Web Firefox,
¡click!; www.gmail.com,
¡enter!, control “T” www.facebook.com,
¡enter!, control “T” www.semana.com,
¡enter!, control “T” www.ryanair.es,
¡enter!. … Origen: Memmingen (Munich West) (FMM), ¡click!; fecha
de Salida: 4, ¡click!, mar 2010, ¡click!; destino: Alicante (ALC),
¡Click!; fecha de vuelta: 9, ¡click!, mar 2010, ¡click!; buscar
vuelos, ¡click!, espera, espera, mas espera; Ida: …, ¡4,99 EUR!;
Vuelta:..., ¡4,99 EUR!; Frase: ¡HUY JUEMÍCHICA! ¡HOY ME COMPRO
HASTA LOS PASAJES DE NAVIDAD! ”
Contextualizemonos, osea
pare bolas: haga de cuenta sumercé estudia en Bogotá en cualquiera
de las universidades del eje vox rumberum (véase: la “45”, desde
la Jave hasta la Nacho, pasándo por la Piloto, la Católica y la
Santoto, ó cualquier otra univesidad ¡que caray!) y quiere ir a
visitar a sus progenitores a la tierrita. Es un viernes tipo una y
media de la tarde y se trasteó el morral con toda la ropa sucia de
la semana, el brazo de reina de
la Toledo, la Serway(1)
y la pinta para la rumba del sábado con sus amigos, y en su
billetera aguardan cariñosamente dos garavitos a la espera de que
usted los despache con dolor y le devuelvan algunos Gaitanes y
Nariños como también varios escudos nacionales en tonos gricáceos
y dorados.
Amenizamos con:
Como faltando diez sale
de clase y como no tiene tiempo para ir al apartamento ó a la
residencia y hacer un almuercito como Dios manda, se come una pizza
donde “El Vecino” una de carnes que es la que más aguanta –
siempre carnívoro eso si – y una gaseosita: éste caso aplica para
el lado más septentrional del eje rumberum; sin embargo si usted es
más bien del meridión, sale, baja el puente de la “45” y se
pide un sandwich donde “La Vecina”(2)
con limonadita, y si le sonrié a la mona le vuelve a
llenar el vaso(3). En fin,
después del banquete va y se compra un par de viajes de transmilenio
(hace dos años $3.000 barras en consecuencia a día de hoy 1,15
euros) y luego toma rumbo hacia el portal de la 170, el palacio del
amoníaco y el olor a maní refrito. Allí como en el terminal de
transporte de destino para extraditarse de nuevo a la capital le
exprimen de la billetera el precio del trayecto por $15.000 barras,
dí tu 5,75 euros lo que sumaría el valor total de 11,50 euritos
todo el viaje.
Pues bien querido
compatriota le invito a observar detalladamente el precio del viaje a
la tierra del cacique Tundama en Bus (aproximadamente 300 kilómetros
de distancia más mareos, vendedores ambulantes, olor a chicharrón,
esperar en la “terminal del mal olor”, casi tres horas borrando
raya, parada en tunja, requiza de la policía en choconta – bueno,
aunque para mi es muy positivo porque acostumbro a comer un
sanduchito con mogollita chicharrona – y película de Vicente
Fernández) comparado con el precio de ir desde Alemania a España
(9,98 euros) atravesando Francia (que más de 1000 kilómetros seguro
que hay, más vendedoras – que son las aeromozas que están
hermosas – , sin ronquidos, piernas eso sí medio encogidas, y sólo
dos horas planchando el puesto) en una aerolínea de bajo coste.
Nota: si sumercé no
viene de las nobles tierras boyacenses sino de más lejitos como por
ejemplo la costa ó pasto, téngase que el dolor de trianón es más
fuerte para usted.
¿Pero que será una
aerolínea de bajo coste?
Según wikipedia, es una
aerolínea
que generalmente ofrece bajas tarifas a cambio de eliminar muchos de
los servicios tradicionales a los pasajeros. El concepto surgió en
los Estados
Unidos antes de extenderse por Europa
a principios de los 90 y de ahí al resto del mundo. Originalmente el
término era empleado dentro de la industria de la aviación para
referirse a compañías con costos de operación bajos o menores que
los de la competencia. A través de los medios de comunicación de
masas su significado varió y ahora define a cualquier aerolínea en
la que se requiere poco dinero y la que da servicios limitados
(ver artículo completo). Parte
de los servicios limitados que corren por cuenta propia están los de
traslado hasta el aeropuerto secundario (aunque hay casos en que
viajan también a aeropuertos de tráfico moderado como Alicante),
igualmente cuenta que hay que ceñirse a los destinos propuestos
porque es un modelo “sin escalas” lo que simplifica la logística
y reduce en consecuencia los costos de operación y retrasos. Eso sí
hay que estar muy pendientes en el precio porque varia con tanta
frecuencia como la temperatura de Bogotá así que si tienes suerte
puedes pillar tiquetes a 5 céntimos de euro como a 30 euros, cosa
que para mi sigue siendo económico; en fin juegan un sinnúmero de
variables que en suma hace atractiva la idea de viajar rápido y
seguro a un precio demasiado cómodo. Quisiera acotar diciendo que no
ha habido ninguna catástrofe aérea con estas aerolíneas según lo
leído en un blog.
Se sigue amenizando con:
Video
Cómo se siente viajar en
Ryanair
Ahora, si se encuentra en
Colombia, más específicamente en Bogotá y le gustaría conocer
cómo es la experiencia de viajar en Ryanair héchele ojo al
siguiente experimento:
primero que todo
prepárese una mochila con su termito de café con leche y unos tres
sanduchitos, meta el periódico dominical, el iPod, y una bufanda por
si las moscas y ubíquese en el terminal de transportes un domingo a
las cinco de la mañana, antes que empiece la ciclovía. Una ves allí
váyase caminando hasta la Boyacá y asome a ver si pasa un
“Inmaculada – Jardínes del Recuerdo” pero ¡ojo! sólo nos
sirven los buses chaticos, alargados, viejitos y con estilo de nevera
, no se le ocurra subirse a otro. Una ves haya esperado lo suficiente
y esté apunto de abordar uno, persígnese, encomiendese a la
Virgencita y hágale. Si está de suerte y le toca el de las tres
filas de sillas de la izquierda versus las típicas dos de la derecha
su viaje será cada ves más parecido a uno de ryanair – aunque
creo que esas rarezas están en vía de extinción –, luego proceda
lo más rápido posible hasta la mitad del “avión” y ubíquese
en esas filitas de tres asientos no sin antes pagar los mil y pico
(curioso que hasta en lo barato se parezcan). Una ves sentado hágase
a la idea que el capitán le va a dar la bienvenida con un “vallenato
o rumba estéreo” cosa que si me temo difiere un poco de un viaje
de bajo costo y listo. Estando allí prepárese porque la velocidad
de viaje será parecida a la velocidad crucero de un avión ya que a
esas alturas del partido la boyacá se convierte en el cielo y el bus
va como dice mi abuelita “volao”, ¡ah! y recuerde que ahora
usted es un pasajero más de una aerolínea de bajo costo ¡en
Colombia!. Sin embargo, para desgracia de nuestro experimento nótese
que el “avión” no estará completamente abordado asi que se
encontrará a lo largo de su vuelo con una que otra parada que por la
brevedad del impasse le parecera una turbulencia más del cielo
bogotano. Finalmente al concluir su vuelo téngase fuerte que el
aterrizaje de pie es lo más dramático y parecido a la turbulencia
de una mañana nublada en el este de Alemania y siéntase satisfecho
de haber probado lo más parecido a volar en Ryanair por poco menos
de un euro.
Imaginemos Colombia
volando barato
Algo que hasta el momento
me viene causando curiosidad es ¿qué pasaría o dejaría de pasar –
socialmente hablando – si los colombianos en unos años pudieramos
contar con una aerolínea de bajo costo operando en aires Colombianos
y más aún en aires suramericanos?.
En consecuencia de lo
anterior me dí a la tarea de recopilar una pequeña lista con el
único limitante de mi imaginación sobre las cosas que pasarían y
no pasarían en Colombia con la introducción de una aerolínea como
Ryanair. Si en Colombia operara una aerolínea de bajo coste...
Probablemente no se
llamaría Ryanair, sino algo más coloquial como Yurleidysair,
Jeisonair ó similares.
Las aseadoras del
aeropuerto tendrían que pasar más de una vez a hacer el aseo, es
más tendrían que permanecer allí toda su jornada laboral.
A la entrada del
aeropuerto habría sendo trancón de taxis, y cada ves que alguno
salga a la carrerita como es habitual, cada taxista empujaría con
la puerta abierta su vehículo.
A la niña o el niño
mareado le tocará pagar la bolsita para poder depositar las
guascas, e igualmente para botarlas.
Venderán achiras,
chicharrones, almojábanas, tamales, ayacas, arepas, empanadas y
demás preparados de la gastronomía colombiana en pleno vuelo, eso
sí por el doble y hasta el triple de su precio normal.
La mamá o la
abuelita ya no podrá hechar la gallina en la olla pa'llevarla a
donde los hijos porque se la habrán de quitar en el aeropuerto; en
vez de eso tocará en bolsita, osea imaginese como debe oler el
avión.
Cuando vaya de
regreso para la capital su mamá ya no lo podrá despedir y bendecir
por diez minutos al lado del avión como sucedía cuando se iba en
bus.
Viajar en avión
será tan común que ya no será exclusivo de la élite, sino que
prácticamente nadie se salvará de sentir esa sensación en el
estomago al despegar: ¡es excelente!.
Afortunadamente no
tendrá contacto con el capitán de vuelo para evitar altercados
como: ¡si no se calla la voy bajando del bus!, ¡si quiere lo dejo
aquí!, ¡señora esos pollos no los llevo en la bodega, no
insista!.
En ningún momento
lo sorprenderá un retén de la policía pidiéndole la cédula ó
una pezca milagrosa camino a la costa.
Su conocimiento
general del país e incluso del continente aumentará; podrá
conocer Machu Pichu, Iguazú, el carnaval de Río y el de
Barranquilla, podrá ir a un “Hay” Festival, entre otros
destinos y eventos.
Se empezaran a ver
en el país más ecuatorianos, peruanos, bolivianos, venezolanos y
por alguna extraña razón “chinos” también.
La página de venta
de tiquetes seguramente se caera cuando esté culminando la compra
electrónica.
Seguramente los
bancos elevarán la comisión por pagos en internet, y estaría de
suerte si le otorgan la tarjeta de crédito.
Fijo, fijo, a
alguién le suena el celular en pleno vuelo, es que póngale la
firma.
El baño del avión
a parte que tocará pagarlo, estará en peores condiciones que los
sanitarios de las fiestas de Duitama ó la Feria de Cali.
En facebook abrá
una solicitud de fans cada nada que dirá: “Los que viajamos en
Yurleidysair”.
La mayoría de
frases que se escucharán un los celulares un viernes de un fin de
semana festivo serán: ¡mi vuelo sale a las...!, ¡apúrele que nos
deja el avión...!, ¡Papi me recoges en el aeropuerto a las... !,
¡Estoy en la cola del Check in!, entre otras.
En pleno vuelo se
escuchará un sonsonete en ritmo vallenato o ranchero que provendrá
de la cabina del piloto.
El baño estará
lleno de mensajes y clasificados de amor.
Si la aerolinea se
llama Yurleidysair, imagínese el nombre de las azafatas.
Será un arduo
trabajo callar a la tripulación para que atiendan las instrucciones
previas al vuelo.
Ya no podrá comer
mogolla chicharrona en chocontá, ni caldo parao en la línea.
Las ventanillas del
avión tendrán cortina con encajes de colores fuertes y bordados
por la esposa del capitán.
En la cabina, entre
los panorámicos del avión abrá un CD con los colores patrios y la
imagen de Nuestra Señora del Carmén.
Si el piloto realiza
un aterrizaje suave y con maestría, no sólo le aplaudirán sino
saldrá en hombros como los toreros.
El Juan José Rondón
(aeropuerto de paipa) seguramente adecuaría sus instalaciones para
atender un mayor volúmen de gente y uno que otro piqueteadero como
en la terminal.
Se prolongaría la
troncal del norte hasta Guaymaral pero me temo que no desaparecería
el “minuto celular”.
Fijo abrá un error
de garrafal de ortografía en la cartilla de precauciones del vuelo.
...
NOTA DEL CAPITÁN: Si
usted es de los que piensa que mi visión sobre las consecuencias
socio-culturales de la aparición de una aerolínea de bajo coste es
muy limitada, por favor en un comentario dé testimonio de que otras
cosas se estarían perdiendo un pastuzo, un paisa, un costeño, un
boyaco, en fin cualquier Colombiano que pueda contar con las ventajas
de viajar con Yurleidysair.
Un abrazo inmenso y los
dejo porque estoy preparando viaje para la madre patria.
Se les quiere.
Mayiyo
Libro
de física que permanecerá inmune a sus ojos durante todo un fin de
semana y se lo lleva sólo para que sus papás piensen que su viaje
además será muy productivo.
Vecin@:
dícese del género social y sobrenombre natural típicamente
colombiano de todo tendero de barrio ó de cualquier CEO de un
negocio informal.
Me
temo mucho que el truco no funciona para las niñas porque lo que yo
recuerdo es que cuando iba donde la vecina nunca ví a un hombre
voltear las carnes o hacer las papitas y preguntar en tono dulce
¿Qué le provoca vecinito?. *. Se nombran las marcas no por publicidad sino por tomar lo que significa, esto es que los nombres pertenecen a sus propietarios .
Nota
al pie: Mayiyo se pregunta ¿porqué será que cuando nuestros
campesinos son amenzados nadie les para cinco de bolas, pero cuando
se le amenaza al hijo del presidente todo el pie de fuerza está al
servicio de su majestad; acaso es que un Colombiano del común no
merece el mismo respaldo que ha recibido el hijo del presidente al
ser amenazado mediante un medio tan mortífero como “Facebook”?
ÉSTA ENTRADA COMO MUCHAS OTRAS LAS CONSERVO EN MI BLOG. ALLÍ RECIBO COMENTARIOS Y SUGERENCIAS, INVITADAS A TINTICO, etc; Buen Día a todos.
EL BLOG DE MAYIYO
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